En un cruce entre la militancia territorial, el acompañamiento de la salud y el compromiso con la memoria histórica, la asociación civil Oeste Cultiva lleva adelante el proyecto «Al gran pueblo argentino, salud».
La iniciativa brinda asistencia médica y abastecimiento gratuito de cannabis medicinal a 21 pacientes, entre los que se encuentran excombatientes de la Guerra de Malvinas de la zona de Moreno y sus familias.
El origen de la propuesta: entre la memoria y la salud
La organización nació como un espacio de cultivadores que se agrupó hacia 2019. Con el tiempo, el proyecto mutó desde el activismo inicial por la ordenanza de la municipalidad de moreno en la provincia de Buenos Aires hacia el abordaje integral de la salud.
El puntapié para vincular el trabajo con los excombatientes surgió el 2 de abril del año pasado durante una vigilia por Malvinas. En esa jornada, las historias compartidas por los veteranos pusieron de manifiesto las secuelas físicas y emocionales que persisten a más de cuatro décadas del conflicto.
«Nos dimos cuenta de que muchos excombatientes atravesaban problemáticas complejas de salud y situaciones que podían tratarse con cannabis, pero que no tenían un acceso garantizado», señaló Venecia Bargas, presidenta de Oeste Cultiva, en diálogo con Cannábica Argentina, concibiendo el acompañamiento no solo como una respuesta terapéutica, sino como una verdadera reparación histórica.
Un abordaje clínico y comunitario
Para sostener el proyecto a pulmón, la asociación articuló el abordaje junto a su director médico Daniel Fernández. A partir de convenios formales con las agrupaciones de veteranos de Moreno, a fines de año se estructuró un esquema de atención:
- Turnera médica dedicada: Se dispusieron días específicos de atención individualizada para la evaluación clínica de cada excombatiente y el diseño de sus tratamientos.
- Controles grupales y seguimiento: Se organizaron encuentros de puesta en común para analizar la evolución del tratamiento, los cambios en la calidad de vida y el impacto emocional.
- Tratamientos específicos: El proyecto provee tanto aceites como cremas tópicas desarrolladas a partir de lotes con trazabilidad y cromatografías garantizadas.
La decisión de incluir a las familias en el programa responde a la necesidad de acompañar también al núcleo primario de contención de los veteranos, entendiendo la salud desde una perspectiva integral.
Las trabas burocráticas del REPROCANN
Pese al trabajo territorial y la constitución legal como asociación civil, el proyecto enfrenta los mismos escollos que gran parte de las ONG del sector en la actualidad: el parate en las aprobaciones del REPROCANN para las asociaciones vinculadas al programa.
Aunque la ONG inició los trámites de vinculación institucional dentro del registro nacional hace más de dos años, la solicitud se mantiene bajo el estado «en revisión».
Esta falta de resolución frena la posibilidad de enmarcar formalmente la producción y entrega comunitaria de los preparados bajo las últimas normativas emitidas.
A pesar del escenario de incertidumbre regulatoria y la falta de financiamiento público, desde Oeste Cultiva sostienen la continuidad del programa, reafirmando el valor del trabajo comunitario y la contención a quienes defendieron la soberanía nacional.