La ONG logró concretar con éxito el transporte de materia vegetal regulada desde Buenos Aires hasta San Martín de los Andes, en la provincia de Neuquén.
El procedimiento, respaldado por el REPROCANN, busca abastecer a pacientes del sur del país y sentar un precedente para el sector.
En un hecho sin precedentes para el desarrollo de la industria medicinal y terapéutica en Argentina, la organización República llevó a cabo el primer traslado por vía aérea de materia vegetal de cannabis de manera legal y autorizada.
El envío tuvo como destino la localidad de San Martín de los Andes, Neuquén, marcando un avance clave en la logística del acceso a la salud para usuarios del interior del país.
Nicolás, presidente de la ONG República, dialogó con Cannábica Argentina y señaló que para concretar el traslado hubo un trabajo de preparación.
«Si las autorizaciones valen, quiere decir que si yo, como ONG con domicilio en Capital Federal, estoy vinculado a una persona en otra provincia, tengo el derecho de hacer valer la autorización para hacerles llegar su materia vegetal», afirmó Nicolás y agegó: «Eso fue lo que hicimos nosotros, fue armar una carpeta en base a esa resolución (1780/2025), presentar todo lo que se nos pedía por adelantado, que es lo que creemos que tienen que hacer las ONGs, tiene que advertir a las autoridades de que va a hacer un movimiento, sobre todo por la cantidad que se va a mover».
En ese contexto, el presidente de República ONG aseguró que desde la Asociación le solicitaron a los pacientes que firmaran una declaración jurada en donde solicitaban la materia vegetal que se les estaba llevando, además sumaron el QR, que es la credencial, más el certificado que indica que le cultiva la Asociación Civil.
Nicolás destacó que esta situación plantea una posibilidad para que las ONGs trabajen y lleguen a distintas partes del país y poder abastecer a pacientes.
«Así vamos a empezar a tener, gente que sale de un mercado no regulado que tiene productos que en su lugar no los podría obtener, porque no hay ONG, porque el autocultivo es complicado, sino también ONGs que tiene la posibilidad de seguir subsistiendo, en un contexto crisis que haya gente que compre sustratos, fertilizantes, que pague la luz, salarios y que pague servicio, no es menor», concluyó.
Logística, controles y el valor del marco legal
El operativo incluyó el transporte de poco más de 300 gramos de materia vegetal destinada a pacientes registrados y vinculados formalmente a la ONG en localidades de la Patagonia como San Martín de los Andes, Aluminé, Villa La Angostura y Bariloche. Los productos provienen de cultivos de interior (indoor) bajo estrictos estándares de calidad.
Durante el proceso en el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, el personal a cargo debió sortear exhaustivos controles de las autoridades.
Según relataron los integrantes de la organización, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) verificó minuciosamente la documentación requerida, que incluye la credencial habilitante del Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN) dependiente del Ministerio de Salud de la Nación y el correspondiente certificado de trámite autorizado.
«Fue una prueba del valor y la validez que tienen las autorizaciones frente a las autoridades. Esto demuestra que cuando se trabaja en norma, los derechos de los usuarios se pueden sostener», expresaron desde la ONG tras pasar los controles aeroportuarios.
Un modelo de acceso y desarrollo económico
El traslado busca no solo garantizar el suministro a pacientes que requieren cannabis de calidad terapéutica conocida, sino también impulsar un modelo de gestión que sirva de guía para otras organizaciones sociales y emprendedores de la industria.
Desde la ONG República remarcaron la importancia de que el sector avance hacia un esquema económicamente viable e inclusivo: «Motivamos a que el resto de las ONG sigan invirtiendo tiempo y trabajo en este camino. Esto no solo ayuda a construir un mercado y un comercio legal sustentable, sino que también nos da fuerza para exigir la despenalización total del cannabis y la libertad de quienes sufren la persecución por cultivar o portar».
