Con el Decreto 1680/2026, el Gobierno de Chubut puso en marcha el marco regulatorio para la producción y comercialización de cannabis medicinal y cáñamo industrial.
La normativa contempla la venta de flores y derivados en farmacias, impulsa la inversión privada y abre nuevas oportunidades para productores provinciales como Whale Leaf Farm, integrante de la Cámara Argentina de la Industria del Cannabis y el Cáñamo (CAINCCA).
El Gobierno de la Provincia del Chubut dio un paso significativo en el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial al aprobar, mediante el Decreto N.º 1680/2026, la reglamentación de la Ley I N.º 790, sancionada por unanimidad por la Legislatura provincial en septiembre de 2024.
La medida establece las bases para el funcionamiento de una cadena productiva que comprende el cultivo, la producción, la industrialización, el transporte, la comercialización y la dispensa de cannabis medicinal y sus derivados, bajo un sistema de autorizaciones, controles sanitarios y trazabilidad.
La reglamentación representa un avance para transformar el potencial productivo y científico de la provincia en una actividad económica formal, capaz de generar inversiones, empleo calificado, innovación tecnológica y nuevas oportunidades para el sector de la salud.
Las farmacias podrán dispensar flores de cannabis medicinal
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva reglamentación es la posibilidad de que las farmacias y otros establecimientos sanitarios habilitados de Chubut adquieran y dispensen inflorescencias —flores de cannabis—, resinas, concentrados y otros productos derivados con fines medicinales.
El sistema contempla que los pacientes puedan acceder a estos productos mediante indicación médica y conforme a los mecanismos de registro y certificación previstos por la normativa.
De esta manera, la provincia establece un circuito regulado que conecta a los productores autorizados con los establecimientos de dispensa y los pacientes.
La iniciativa busca ampliar las alternativas de acceso a tratamientos medicinales a base de cannabis, garantizando controles de calidad, seguridad y trazabilidad durante toda la cadena. La implementación efectiva del sistema dependerá de las disposiciones operativas y complementarias que dicten las autoridades provinciales.
Una nueva industria con potencial para Chubut
La reglamentación no se limita al uso medicinal del cannabis. También contempla actividades vinculadas con el cáñamo industrial y hortícola, incluyendo la producción de semillas, granos, fibras y sus derivados. Estas actividades presentan oportunidades de diversificación productiva para una provincia que cuenta con recursos naturales, infraestructura, capacidades científicas y experiencia en actividades agroindustriales.
El nuevo marco contempla distintas categorías de licencias y autorizaciones para productores, empresas de servicios logísticos, laboratorios, establecimientos industriales y comercializadores. Asimismo, establece una vigencia mínima de cinco años para las licencias, lo que proporciona un horizonte de mayor previsibilidad para el desarrollo de proyectos de inversión.
La Agencia Chubutense de Cáñamo Industrial y Cannabis Medicinal (ACCICANN) será el organismo encargado de administrar las licencias y autorizaciones productivas, mientras que la Secretaría de Salud actuará como autoridad de aplicación de la ley.
Whale Leaf Farm, un productor provincial que apuesta al desarrollo de la industria
Entre los actores productivos que vienen trabajando en el desarrollo del sector se encuentra Whale Leaf Farm S.A. (WLF), empresa radicada en Puerto Madryn que desarrolla actividades vinculadas con el cultivo de cannabis medicinal, la investigación científica y el desarrollo de procesos productivos.
La compañía ha impulsado proyectos de investigación y desarrollo en articulación con instituciones científicas y sanitarias, buscando contribuir a la generación de conocimiento, la mejora de los procesos de cultivo y la obtención de productos de calidad. WLF forma parte de la Cámara Argentina de la Industria del Cannabis y el Cáñamo (CAINCCA), entidad que reúne a empresas y actores del sector y promueve el desarrollo de una industria nacional regulada, competitiva y sostenible.
Desde la perspectiva de los productores, la reglamentación provincial representa una oportunidad para avanzar desde los proyectos de investigación y desarrollo hacia una cadena comercial formal, que permita abastecer a farmacias, establecimientos habilitados y otros actores autorizados.
La nueva normativa también contempla mecanismos de adecuación para empresas que ya cuentan con autorizaciones, registros o antecedentes regulatorios nacionales, facilitando su incorporación al régimen productivo provincial, sujeto al cumplimiento de los requisitos correspondientes.
La articulación entre el sector público, privado y científico
Uno de los desafíos de esta nueva etapa será consolidar un modelo de desarrollo que integre al Estado, las empresas, las instituciones científicas, los profesionales de la salud y las organizaciones de la sociedad civil.
En este sentido, la experiencia acumulada por productores como Whale Leaf Farm y por las instituciones que vienen desarrollando investigaciones vinculadas con el cannabis medicinal constituye una base para avanzar en la implementación del sistema.
La reglamentación reconoce distintas actividades dentro de la cadena productiva, incluyendo el cultivo, la producción de derivados, los servicios logísticos, los estudios analíticos, la comercialización y las operaciones de comercio exterior, estas últimas sujetas también a las autorizaciones nacionales correspondientes.
Este enfoque permite proyectar una industria que no se limite a la producción primaria, sino que incorpore conocimiento, tecnología, servicios especializados y valor agregado dentro de la provincia.
Un marco regulatorio que busca dar previsibilidad a las inversiones
La reglamentación establece procedimientos para la obtención, renovación y modificación de licencias, así como un régimen simplificado de adecuación para personas jurídicas que cuenten con determinados antecedentes regulatorios nacionales.
Entre ellos se incluyen proyectos de investigación y desarrollo autorizados en el marco de la Ley Nacional 27.350, autorizaciones de ARICCAME y registros de organismos como INASE.
Si bien la nueva normativa requiere la implementación de procedimientos administrativos y controles específicos, constituye un avance para ordenar el funcionamiento de una actividad que durante años estuvo concentrada principalmente en proyectos científicos, medicinales y de investigación.
La previsibilidad regulatoria será uno de los factores determinantes para atraer inversiones y consolidar empresas capaces de producir bajo estándares de calidad y seguridad.
Chubut busca posicionarse como referente nacional
La sanción de la Ley 790 y su posterior reglamentación colocan a Chubut entre las provincias que avanzan en la construcción de un marco normativo específico para el cannabis medicinal y el cáñamo industrial.
La posibilidad de desarrollar producción local, abastecer establecimientos sanitarios y promover actividades industriales representa una oportunidad para diversificar la economía provincial y generar nuevas fuentes de empleo.
Para empresas como Whale Leaf Farm, que vienen trabajando en el sector desde etapas anteriores a la reglamentación, este nuevo escenario abre la posibilidad de consolidar proyectos productivos y participar en una cadena de valor con mayor desarrollo comercial.
El desafío ahora será convertir el avance normativo en una industria operativa, con reglas claras, controles eficientes, inversiones sostenibles y productos de calidad que puedan llegar a los pacientes a través de canales formales.
La implementación de la Ley 790 podría marcar así el comienzo de una nueva etapa para Chubut, en la que la investigación científica, la producción privada y las políticas públicas confluyan en el desarrollo de una actividad económica con potencial sanitario, industrial y tecnológico.
