Con prólogo del Dr. Marcelo Morante y editado por EDUNPAZ, el libro «Oro Verde: Economía e historia del cannabis en los Estados Unidos», de los investigadores Rolando García Bernado y Nicolás José Rodríguez, analiza cómo la cuna del prohibicionismo mundial se transformó en un mercado legal que hoy emplea a medio millón de personas.
En vísperas de su lanzamiento público, dialogamos con García Bernado sobre la trampa impositiva en Norteamérica, los mitos alrededor del consumo adolescente y las oportunidades de desarrollo para la Argentina.
¿Cómo fue que una planta sistemáticamente perseguida terminó convertida en una de las oportunidades de desarrollo comercial más dinámicas del siglo XXI? Esa es la pregunta que actúa como motor de «Oro Verde: Economía e historia del cannabis en los Estados Unidos» (EDUNPAZ), la nueva investigación firmada por Rolando García Bernado y Nicolás José Rodríguez.
Más allá del caso estadounidense, el texto utiliza la trayectoria norteamericana para abrir una discusión más amplia sobre la construcción de mercados emergentes, el rol de la innovación tecnológica y la necesidad de impulsar regulaciones con equidad social.
Cifras millonarias y la «esquizofrenia» federal
A lo largo de más de tres décadas de transformaciones, Estados Unidos pasó de liderar la guerra internacional contra las drogas a albergar un entramado legal que genera más de 500.000 puestos de trabajo formales y donde más de 200 millones de ciudadanos conviven con normativas de uso adulto.
Sin embargo, ese crecimiento no estuvo exento de fricciones corporativas y contradicciones estatales. En diálogo con este medio, Rolando García Bernado calificó ese escenario como «un engendro regulatorio en el que una sustancia es ilegal a nivel federal pero es legal en la mayoría de los estados», lo que genera paradojas comerciales insólitas entre las distintas jurisdicciones.
Uno de las particularidades regulatorias que expone la obra es el impacto de la norma fiscal 280E, una disposición que le impide a las compañías cannábicas deducir sus gastos operativos en la liquidación de impuestos por comercializar sustancias clasificadas tipo 1 bajo la órbita de la Drug Enforcement Administration o Administración de Control de Drogas (DEA), que aún mantiene bajo su poder el control federal sobre el cannabis.
«A las empresas de cannabis se les impedía hacer deducciones sobre ingresos brutos para pagar menos ganancias por el solo hecho de trabajar con cannabis. Eso provocó peleas judiciales enormes entre la agencia recaudadora y las empresas, con más de 40 casos de apelaciones en diversas cortes donde el Estado norteamericano exige los pagos y las empresas buscan evitarlo», detalló García Bernado.
Pero este es solo uno de los aspectos intrigantes de lo que han sido quince años adrenalínicos de experimento social cannábico en territorio yanqui.
La historia incluye legalizaciones accidentales de la marihuana derivada del cáñamo, fallidos ruinosos en las policías de justicia social, quebrantos espectaculares de pulpos del retail cannábico como MedMen (otrora conocida como la Apple de la marihuana), entre muchas otras dimensiones del interminable cofre de lecciones de surgen del estudio minucioso de la economía y política del cannabis.
Mitos sobre el consumo y reducción de daños
Frente a los temores de los sectores conservadores respecto a que la apertura de los mercados desencadene desbordes en el consumo juvenil, García Bernado remarcó que la evidencia estadística muestra el camino contrario. El investigador señaló que, tras una década de legalización integral en Canadá, los índices de consumo en adolescentes registraron una baja sostenida.
«Una vez que le quitás el acto de rebeldía al porro, queda solo la gente que quiere consumir por placer o porque le hace bien, y desaparece la gente que lo haría solo para mostrar rebeldía», explicó García Bernado.
Y agregó sobre las ventajas del marco legal: «Cuando vos tenés regulado el mercado, podés decir que no querés dispensarios frente a una escuela ni marketing para jóvenes, e imponer multas gigantescas o sacar licencias a quien no cumpla. La regulación del uso adulto permite tejer un acuerdo social que incluye también a la gente más conservadora».
La agenda local: del cooperativismo al circuito comercial
En el tramo final del libro —agrupado bajo el título de «Adenda Argentina»—, los investigadores vuelcan su trabajo de campo sobre el ecosistema local de clubes cannábicos y asociaciones civiles.
Al evaluar las alternativas que se abren para el país, García Bernado analizó las limitaciones del esquema actual: «Si vos sólo tenés asociaciones civiles, le estás dejando un gran espacio al mercado ilícito. El canal asociativo tiene un techo porque mucha gente no está dispuesta a hacer todo el trámite de asociarse a un club para que le dispensen; hay algo de pereza en el consumidor moderno que prefiere ir directamente a una farmacia o dispensario con su receta».
Lejos de sugerir una copia automática del modelo norteamericano, los autores proponen usar esa experiencia como un espejo crítico: una herramienta para que la Argentina pueda diseñar un esquema regulatorio propio, capaz de equilibrar la iniciativa privada con la justicia social y el desarrollo productivo autónomo.
Dónde y cuándo se presenta «Oro Verde»
El trabajo firmado por Rolando García Bernado y Nicolás José Rodríguez contará con dos instancias de presentación pública para los lectores y la comunidad cannábica:
- Presentación en Palermo: Se llevará a cabo este jueves 22 de octubre a las 19:00 horas en Rabia Bar (Costa Rica 4901, esquina Thames, Palermo, CABA). El evento contará con la participación del presentador Hernán Panessi y un panel de comentarios integrado por Javier Hasse, el Dr. Marcelo Morante y la Lic. en Economía Jimena Oviedo.
- Presentación en la Expo Cannabis: La obra editada por EDUNPAZ también se presentará el día domingo 25 de octubre, a las 11 hrs en el Auditorio de la Expo especializada, donde los autores estarán compartiendo la investigación y dialogando con el público asistente.
