Con la nueva licencia de comercio exterior de ARICCAME en marcha, mover insumos, derivados y material vegetal regulado dejó de ser un trámite para convertirse en una decisión estratégica.
Ezequiel Pontecorvo, General Manager de Gemmia Logistics, explica qué cambia y dónde se juega el margen.
La consolidación de la industria del cannabis a nivel regional e internacional puso en primer plano un aspecto crítico para el desarrollo del sector: la logística de insumos, maquinaria, derivados y material vegetal regulado.
A diferencia de la carga general, la industria del cannabis —en sus vertientes medicinal e industrial— exige trazabilidad lote a lote, condiciones de almacenamiento y transporte controladas, cumplimiento de Buenas Prácticas de Manufactura (GMP) y de Distribución (GDP), y una gestión aduanera que articule varios organismos a la vez.
En Argentina, según el producto, intervienen ARICCAME, ANMAT, SENASA, INASE y ARCA. En Chile, el SAG. En Estados Unidos, DEA y FDA.
En ese contexto, firmas especializadas en freight forwarding como Gemmia Logistics, con oficinas propias en Buenos Aires, Santiago de Chile y Miami y una red global de más de 150 agentes, operan una división específica para carga regulada —farmacéutica, agroindustrial y cannabis/cáñamo— con un único punto de contacto desde el origen hasta la entrega.
“Mover cannabis no es mover carga con más papeles. Es diseñar la operación al revés: primero qué exige el país de destino, qué exige el de origen y qué exige la aerolínea o la naviera para aceptarla, y recién después se cotiza el flete», resume Ezequiel Pontecorvo, General Manager de Gemmia Logistics.
Además agrega: «Si ese orden se invierte, el problema aparece cuando la carga ya está en tránsito y ahí no hay margen para corregir nada”.
Importación: insumos, tecnología y derivados
Del lado de la importación, el flujo más frecuente es el de infraestructura y tecnología: equipos de extracción, sistemas de cultivo indoor, consumibles de laboratorio e insumos de acondicionamiento.
Son cargas que viajan como mercadería general, pero el consignatario es una empresa del sector, y eso obliga a documentar correctamente el uso final para evitar observaciones en aduana.
Distinto es el caso de los derivados con cannabinoides. Los aceites de CBD importados desde Estados Unidos, por ejemplo, no ingresan bajo un marco médico genérico sino bajo el régimen de uso compasivo de ANMAT, autorizado para una patología y un paciente puntuales, con documentación nominal que debe coincidir en origen, en el transporte y en el despacho.
“Esa es la diferencia entre un forwarder generalista y uno especializado: el primero cotiza el aéreo; el segundo sabe que si la factura del laboratorio no coincide con la autorización de ANMAT, la carga no sale para Ezeiza”, apunta Pontecorvo.
Las claves de gestión en la cadena de suministro
Para operadores que buscan abastecerse de infraestructura, tecnología de extracción o material vegetal regulado, la previsibilidad operativa resulta indispensable.
Entre las claves aplicadas al sector destacan:
• Trazabilidad y monitoreo continuo: seguimiento de la carga en tiempo real para verificar su estado y anticipar contingencias en pasos de frontera y escalas.
• Temperatura controlada: la flor y la mayoría de los derivados no requieren cadena de frío, sino temperatura ambiente controlada y protección de la humedad durante todo el tránsito. Los extractos y productos terminados pueden tener rangos específicos que deben acordarse con el laboratorio antes de embarcar.
• Coordinación aduanera unificada: un solo punto de contacto que gestione despachante, organismos intervinientes y transportista reduce tiempos de respuesta y minimiza el riesgo de paralización en aduana.
• Presencia en nodos estratégicos: cobertura integrada entre Argentina, Chile y Estados Unidos, con agentes en los mercados de destino que validan la documentación antes de que la carga salga.
Exportación: los tres filtros que definen si la flor llega
El interés europeo por la flor argentina es real, pero la mayoría de los proyectos que no llegan a exportar fallan en el mismo lugar: no en el precio ni en el flete, sino en tres filtros que hay que resolver antes de la primera cotización.
• Cadena GACP / GMP / GDP: el cultivo certificado bajo GACP, el procesamiento bajo GMP y la distribución bajo GDP. El comprador europeo exige la cadena completa y auditable, incluido el transporte.
• Permisos de estupefacientes y cupo en destino: la flor con THC viaja bajo la Convención Única de 1961. Eso implica permiso de exportación en origen, permiso de importación en destino y, en el caso de Alemania, un cupo asignado por el BfArM al importador. Sin cupo, no hay embarque.
• Descontaminación microbiológica: la flor debe cumplir los límites microbiológicos de la farmacopea de destino, lo que en la práctica implica irradiación o un proceso equivalente validado. Es un paso que muchos productores descubren recién cuando el comprador rechaza el lote.
“Mi recomendación para el productor que ya tiene la cadena GDP armada es que no venda EXW ni FCA. Que venda CIF o, mejor, CIP, con el seguro y el flete bajo su control. Cuando el comprador maneja el flete, maneja la trazabilidad, los tiempos y una parte del margen», indica Pontecorvo.
El General Manager de Gemmia Logistics afirmo también que «cuando lo maneja el exportador con un operador especializado, el producto llega como él lo preparó y el valor que se declara es el que corresponde a un producto farmacéutico, no a un commodity”.
La nueva licencia de comercio exterior de ARICCAME
La reciente oficialización del “Régimen para el otorgamiento de licencias para la producción, comercialización y actividades vinculadas al cáñamo con fin hortícola», mediante la Resolución ARICCAME 69/2026, publicada el 3 de septiembre y que entra en vigencia en octubre, marca un cambio para el comercio exterior del cáñamo —THC inferior al 1%— en Argentina.
La norma crea cuatro categorías de licencia, entre ellas una Licencia para Comercio Exterior específica, que exige al licenciatario respaldar cada operación con documentación de origen, destino, calidad y trazabilidad, bajo controles cruzados con SENASA, ANMAT y ARCA.
Es importante no confundir este régimen con el del cannabis medicinal: la Resolución 69/2026 alcanza al cáñamo hortícola (inflorescencias, biomasa y derivados no psicoactivos) y no incluye el comercio de órganos de propagación, que tiene su propio régimen.
Para la flor medicinal con THC siguen aplicando los permisos de estupefacientes y las exigencias de farmacopea descriptas más arriba.
Frente a esta exigencia, la intervención de un operador logístico especializado adquiere un rol determinante. Gemmia Logistics acompaña a los titulares de las nuevas licencias en la estructuración de cadenas de envío que cumplen el régimen de trazabilidad y las condiciones técnicas de acondicionamiento fijadas por la Agencia.
Además, centraliza trámites aduaneros e inspecciones para mitigar riesgos de retención en frontera y proteger la rentabilidad de operaciones donde los costos de habilitación representan una inversión de gran envergadura.
“La licencia abre la puerta, pero el producto se vende o se rechaza en destino. Nuestro trabajo es que el licenciatario llegue a esa puerta con la carga, los documentos y el Incoterm correctos desde el primer embarque”, concluye Pontecorvo.
Gemmia Logistics estará presente en Expo Cannabis Argentina 2026 el próximo 23, 24 y 25 de octubre en Buenos Aires para asesorar a licenciatarios, productores e importadores del sector sobre sus proyectos de importación y exportación.
