Este 2026 marca un hito fundamental para el activismo social en Argentina: la fundación Mamá Cultiva Argentina (MCA) cumple su décimo aniversario.
Lo que comenzó en 2016 como un grito desesperado de madres que buscaban mejorar la calidad de vida de sus hijos frente a enfermedades como la epilepsia refractaria, se transformó en una estructura profesional y política que redefinió el concepto de salud soberana en el país.
La presidenta de MCA, Valeria Salech dialogó con Cannabica Argentina y señaló que son «10 años de sostener emocionalmente a muchas personas olvidadas por el sistema, visibilizando otro tipo de gestión de la salud, cuidando y siendo revolucionarias. No fue fácil, ni lo es ahora, siempre en pie de lucha y siempre juntas».
«No nos quedamos con la legalización parcial del cultivo, fuimos y vamos más allá. Somos talibanas del cuidado, frente a la hegemonía de la meritocracia», aseguró la activista.
El origen: De la clandestinidad al espacio público
La organización nació formalmente en 2016. En aquel entonces, cultivar cannabis en Argentina era un delito castigado con penas de prisión, sin excepciones para fines terapéuticos.
Lideradas por Valeria Salech, un grupo de mujeres decidió salir de las sombras para exigir que el Estado dejara de criminalizarlas por cultivar la única medicina que aliviaba el sufrimiento de sus familias.
El nombre no fue casual. Al presentarse como «madres», la organización interpeló directamente a la sensibilidad social y política. Como bien señaló Salech en diversas entrevistas, la figura de la madre en la sociedad argentina posee una potencia sagrada que permitió abrir puertas que hasta entonces estaban cerradas para el movimiento cannábico tradicional, históricamente masculinizado.
Logros históricos: La conquista de derechos
En una década de trabajo ininterrumpido, Mamá Cultiva ha sido la pieza clave para los avances legislativos más importantes de la región:
Ley 27.350 (2017): Fue la primera piedra angular que reguló la investigación médica y científica del uso medicinal del cannabis.
Creación del REPROCANN (2020): Quizás su mayor triunfo político. Gracias a su incidencia, se reglamentó el Registro del Programa de Cannabis, permitiendo que miles de personas en Argentina puedan cultivar en sus hogares o de forma solidaria bajo un marco legal de salud, protegiéndolas de la persecución penal.
Despatologización y Perspectiva de Género: MCA logró instalar la idea de que la planta es una herramienta de soberanía sanitaria. Introdujeron una perspectiva feminista en el cultivo, reconociendo que las tareas de cuidado recaen mayoritariamente en mujeres, y que el acceso al cannabis es, en última instancia, un derecho humano.
MCA hoy: Entre el club y la trinchera política
A diez años de su creación, Mamá Cultiva ha evolucionado hacia un modelo de gestión integral que combina la militancia con la formación técnica:
MCA CAPACITA: Una unidad de formación que brinda cursos interdisciplinarios para profesionales de la salud, cultivadores y público general. Han capacitado a miles de personas, disputándole el saber a la «academia tradicional» desde la evidencia del testimonio del paciente.
El Club de Mamá Cultiva: Un espacio de construcción comunitaria donde se comparten saberes sobre preparados (aceites, ungüentos) y técnicas de cultivo orgánico para garantizar la autonomía de los usuarios.
Defensa del REPROCANN: En el contexto político actual, la organización se mantiene en alerta ante los cambios normativos y demoras en las aprobaciones de trámites, actuando como un escudo jurídico para proteger los derechos ganados frente a posibles retrocesos.
«La planta es feminista: viene a cuestionarlo todo, especialmente de quién es el poder. Cuando vos la conocés y la experimentás, te volvés poderosa», afirma la organización en sus redes.
Hoy, con 10 años de historia, Mamá Cultiva Argentina ya no es solo un grupo de madres buscando alivio; es una referencia internacional en políticas de drogas y salud comunitaria que ha demostrado que el afecto, cuando se organiza, tiene el poder de transformar las leyes de una nación.
